
Como un día cualquiera ella se encontraba ocupada,
Como un día cualquiera ella su día organizaba,
Y mientras transcurría el día no cesaban las ganas, de escuchar la voz que tanto extrañaba
Voz que la tranquilizaba, voz que la aumentaban sus ganas.
Cuando de repente recibió una llamada
Era él, era su amigo, con el que tantos minutos compartía su tiempo, sus risas, sus charlas.
Los dos compartían un deseo, el deseo de un abrazo, el deseo de estar cara a cara, de mirar en sus ojos lo que tantas veces se leían con palabras.
Esta vez la llamada llevaba regalo, una sorpresa que la hacía vibrar el alma.
El en la distancia la preguntó, QUIERES VERME?? Ella entre risas le dijo SI, CUANDO VIENES??
(No se esperaba que ese día, fuera a ser un “beso del destino”.
Se citaron sin saber, más que carecían de tiempo…. Pues el estaba de paso, dirigiéndose a un camino incierto, igual de incierto que fue el momento en que los dos se vieron.
En sus miradas, llenas del deseo, por encontrar la voz que tantas veces mutuamente se oyeron por teléfono, esperando encontrar ese misterioso sentimiento, del placer de la amistad sin máscaras y sin complejos.
Tan solo fue un instante el mirarse, para saber que el abrazo vendría luego, sintiendo que se unían, notando el palpitar de su cuerpo, que se estremecía cuando sus manos en la espalda notaba, mientras le hacia sentir unas caricias, un cosquilleo, sabiendo él que eso la excitaba….
Y llegó el beso que el destino reservaba, a estos dos amigos que no pretendían nada.
Al darse el beso algo cambió en sus caras, sus miradas lo decían todo sin tener que escuchar palabras.
El la conocía bien, pues suavemente la acarició su cuello, con los labios, sin apenas besarla.
Ella inclinó la cabeza, lentamente, de esa forma le contestaba…..pues la encantaba sentir como su cuerpo se estremecía al sentir esas caricias de las cuales tanto hablaban como imaginaban.
Y así empezó una cadena de sensaciones, de explorarse el interior que tanto ansiaban.
Sus manos se cruzaban en los cuerpos, reconociendo el cuerpo que envolvía sus almas.
Situados en un aparcamiento a plena luz del día, a ellos nada les importaba.
Era su momento, un beso del destino que dió paso a la excitación de que tanto tiempo guardaban.
Cada vez era mayor la suavidad que de sus manos percibía al acariciarla
Sintiendo como recorrían sus besos, por su cuello, por sus pechos, por su alma…
Ella se dejaba llevar a un marco de placer, en el cual solo estaban los dos, sin nada alrededor, tan solo sus ganas.
Unas ganas locas de sentir todo lo que habían imaginado entre sueños y palabras.
Ella se fijó que a él algo duro le apretaba, era su polla que con latidos con urgencia la llamaba.
Suavemente le desabrochó el pantalón para ver lo que guardaba, mientras que por detrás del pantalón, él su mano metió y apretándola su culo consiguió mas excitación, pues su miembro se el va hasta que en la boca de ella entró….y….salió
SERA REALIDAD O IMAGINACION???

