
Sentada en la hierba, pegada a sus puertas, escuchando los grillos, los pájaros y el río, rozándome los rayos de sol que dejan las nubes un poquito de hueco, mientras el aire se mueve a compás de la naturaleza, sin llegar a ser viento.
Es en este momento cuando rugen mis pensamientos, en esta cabeza que a veces ni entiendo.
Muchos recuerdos, mucho sentir que lamento, pues las cosas que soñé para mi vida, hoy me doy cuenta que no las tengo
Sin embargo el destino, que con su dedo me apunta donde dirigirme, que me abre caminos, de los cuales alguno ni intento, pues no es el miedo el que me dicta mi corazón a seguir por un sendero
Es el afán de vivirlo todo y mas, con la punta de mi dedo.
Me voy pues llegan las nubes, y estas son grises, traen lluvia y chaparrones
Otro día continuo, desde mi lugar preferido, junto a mis seres queridos, escribiendo unas palabras que son el llanto de mis emociones.
Tan solo traigo mi Boli y mi cuaderno, y escribo desde aquí, desde el cementerio…
Muy bonito, AMIGA MIA, pero no solo tienes un boli y un cuaderno, tambien tienes, un angel de la guarda que te protege, un angel bueno, al que le cuentas las penas y al que le hubiese gustado verte, como querías, allí cerca, en el rio...
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